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jueves, 31 de mayo de 2012

Esa puerta hacia la luz


      Abre la puerta es, sin duda, una de las mejores canciones del grupo Triana. Todo un símbolo de su legado. De trazado épico e iniciada en ritmo de bulerías, uno puede ahondar en sus guitarras eléctricas y quedarse después esperando en la desnudez de una guitarra flamenca. Inigualable ese zapateado de la batería. Un placer, un dolor. Una forma de soñar. Eso es esta canción. 
Merece la pena escucharlos en directo, por lo que traigo uno de esos pocos vídeos que quedan de las actuaciones del grupo y que, aunque la calidad del sonido no es la ideal, hay que clavar en el recuerdo para siempre:



       Madrid cruza todas las puertas, vuelca a fondo sus pasos, enciende velas de augurio alrededor de una canción. Y yo la espero sentada, corazón en la mano. Escondida en su temblor.

En la fotografía, ese hombre que hablaba desde la melancolía de una mirada inolvidable; ese verso fugitivo que atravesaba todo su cuerpo: Jesús de la Rosa.

Aránzazu.

(Imagen sacada de Diario de Cádiz)


jueves, 26 de abril de 2012

Señor Troncoso





     Hay canciones que atesoran una nostalgia implícita en cada rincón por donde se las escucha. Nostalgia que conecta con cierta melancolía indecisa que suele doler de forma bonita.
Sr. Troncoso me envuelve siempre por su sencillez estructural y, a la vez, por la épica de una melodía folk que adquiere cuerpo de himno a través del sonido del ayer repartido entre las esperanzas del presente. 
La canción se reconoce enseguida por la emoción lograda en esa quietud inicial en el ritmo. Un conjunto de notas que te acomodan en un paisaje reconocible y donde el paisanaje está más vivo que nunca gracias a una tristeza tolerada y necesaria. La música dibuja su crescendo particular hablándonos del encuentro imaginario con nuestro «ser». Y mientras decidimos no pensar en el ser y disfrutar de estar, la canción va acelerándose y mezclando las voces con unas palmas finales que cierran la catarsis musical. 
Triana es para mí el mejor camino por el que soñar despierta el lenguaje de la esperanza. Ya forma parte de la banda sonora de mi vida desde hace mucho tiempo.

A propósito del señor Troncoso —un aparcacoches alcohólico conocido por el grupo en Sevilla— rescato unas palabras de Jesús de la Rosa, cantante y compositor de Triana, en una entrevista para Televisión Española: 

«El señor Troncoso es un personaje, una persona que vive en plena calle, que no tiene casa ni ná, que era el guardacoches del Paso Santo, y como nosotros salíamos por ahí cerca y eso, pues siempre charlábamos con él y realmente pues era una persona ya mayor que se emborrachaba y dormía por las calles. Y muchas veces nosotros, cuando no lo conocíamos, pasaba uno por el lao y siempre le daba esa cosa de ver cómo iba borracho y tal y cual… pero cuando fuimos conociéndolo y hablamos con él nos dimos cuenta que era una persona que tenía un punto de vista sobre la vida que no tenía que ver con lo normal, ¿no? Y eso fue».

La señorita Mouthless deambula eternamente boca abajo, con los pies en el cielo. Se desdibuja, no encuentra el camino en sus zapatos. 
Madrid y yo urdimos una forma de abrazarla con una canción.

Aránzazu.
~
 
La letra de la canción:

«¡Eh, amigo! 
¿Cómo estás esta mañana? 
¿Recuerdas algo de lo que te ocurrió ayer? 
Ya sé que no te importa.
Te llueve por la noche y caminas todo el día, 
y vas en busca de tu ser. 
En tus labios brilla una sonrisa 
que penetra en lo más hondo de mi ser. 
Ya sé que no te importa.
Tú tienes que seguir, 
tú debes conseguir que nada te ate aquí. 
En tu mente ya lo pones 
todo tal como ha de ser. 
Sigue luchando 
y podrás lograr al fin tu ser».

 Sr. Troncoso 
(Álbum Hijos del agobio (1977), de Triana)